Domingo, 30 de diciembre de 2007
La familia en el ?Documento de Aparecida?

Seg?n el obispo mexicano Rodrigo Aguilar Mart?nez

Participante en la V Conferencia y responsable de la Conferencia del Episcopado Mexicano para la Familia, el obispo de Tehuac?n, monse?or Rodrigo Aguilar Mart?nez, analiza en las siguientes l?neas, la presencia y el futuro de la principal c?lula de la sociedad, a la luz del ?Documento? de dicha Conferencia.

El tema de la familia en el ?Documento de Aparecida?

El tema de la familia aparece con amplitud en el ?Documento de Aparecida?, lo cual manifiesta la importancia que el mismo episcopado da a la familia en la pastoral, en concreto para cultivar la perspectiva de disc?pulos y misioneros de Cristo Jes?s, a fin de que nuestros pueblos en ?l tengan vida.

En dicho Documento se dice, como se ha expresado en variadas circunstancias, que ?una parte importante de la poblaci?n est? afectada por dif?ciles condiciones de vida que amenazan directamente la instituci?n familiar? (n. 432). Efectivamente, la realidad que vive Am?rica Latina y que se menciona en el Documento, de los n?meros 33 a 100 por ejemplo los cambios vertiginosos, el relativismo, la crisis de sentido, la globalizaci?n con sus diferentes matices, la ideolog?a de g?nero, la inform?tica, los avances en la ciencia y la tecnolog?a, todo lo referente a la ecolog?a, la inform?tica, el pluralismo religioso, por mencionar en este momento algunos de ellos- son rasgos que afectan de diversas maneras a la familia.

En este sentido, tiene especial significado lo que el Papa puntualiza sobre la familia en su discurso inaugural y que se cita en los n?meros 114, 302 y 432: ?La familia, ?patrimonio de la humanidad?, constituye uno de los tesoros m?s importantes de los pueblos latinoamericanos y caribe?os. Ella ha sido y es escuela de la fe, palestra de valores humanos y c?vicos, hogar en el que la vida humana nace y se acoge generosa y responsablemente... La familia es insustituible para la serenidad personal y para la educaci?n de los hijos.?

El Papa nos menciona la realidad de la familia en los pueblos latinoamericanos y caribe?os, como ?uno de los tesoros m?s importantes?. Esto lo podemos constatar en los comentarios que hace buen n?mero de Obispos norteamericanos, en el sentido de que con frecuencia las familias hispanas han renovado la vida de muchas parroquias.

Pero no se trata de echar sin m?s las campanas a vuelo, puesto que tambi?n hay muchos retos por afrontar en relaci?n a la familia. Nos viene a la mente lo que el Papa Juan Pablo II dec?a: ?Familia, s? lo que eres?. O sea, familia, vive plenamente tu misi?n.

Por eso, con el Documento de Aparecida queremos reconocer a la familia como una ?buena nueva?, parte fundamental del Evangelio de Cristo Jes?s, Quien es la Buena Nueva por excelencia del amor que Dios Padre nos tiene.
?Agradecemos a Cristo que nos revela que ?Dios es amor y vive en s? mismo un misterio personal de amor? (FC 11) y optando por vivir en familia en medio de nosotros, la eleva a la dignidad de ?Iglesia Dom?stica?? (n. 115).

Dios ama nuestras familias, no obstante tantos conflictos y divisiones en nuestra historia familiar. La oraci?n en familia nos ayuda a superar muchos problemas, a sanar las heridas que nos hemos provocado y abre caminos de esperanza. Por otro lado, muchos vac?os de hogar pueden ser atenuados por servicios que ofrece la comunidad eclesial, que es familia de familias (cf. n. 119).

?En el seno de una familia la persona descubre los motivos y el camino para pertenecer a la familia de Dios? (n. 118). Los sacramentos que se reciben y provocan fiesta familiar, son ocasi?n privilegiada para la formaci?n en familia como disc?pulos misioneros de Cristo Jes?s. Pero nos falta mucho por hacer para que la familia sea ?primera escuela de la fe? (cf. nn. 302 y 303). Esto lo podemos ir logrando con peque?os y constantes pasos: por ejemplo ir ense?ando a los peque?os las primeras oraciones; al ir a la iglesia, hablarles del significado de los ritos y de las im?genes; especialmente que en familia se participe en la Eucarist?a dominical, tambi?n en familia orar antes de los alimentos y rezar el Rosario, para contemplar junto con la Virgen Mar?a el misterio de Cristo Jes?s. Recuerde usted que la familia que reza unida, permanece unida.
El mismo Documento de Aparecida nos dice que ?debe asumirse la preocupaci?n por la familia como uno de los ejes transversales de toda la acci?n evangelizadora de la Iglesia. [Por lo mismo] en toda di?cesis se requiere una pastoral familiar intensa y vigorosa para proclamar el evangelio de la familia, promover la cultura de la vida y trabajar para que los derechos de las familias sean reconocidos y respetados.? (n. 435).

Invito a usted a que el d?a de hoy cultivemos con acciones concretas la convocaci?n del Papa Benedicto XVI, para que la familia sea ?escuela de la fe, palestra de valores humanos y c?vicos, hogar en el que la vida humana nace y se acoge generosa y responsablemente?. Este es nuestro gozo, ?sta es nuestra responsabilidad.

+ Rodrigo Aguilar Mart?nez
Obispo de Tehuac?n
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